martes, 15 de junio de 2010

¡Me cago en las vuvuzelas!


He dicho.

martes, 1 de junio de 2010

Rachel Corrie

Hace dos días la comunidad internacional ha tenido que ser testigo de un nuevo atentado contra el estado de Israel.
Un inocente barco militar israelí, que casualmente paseaba por placer en aguas internacionales ha sufrido el salvaje ataque de un convoy de barcos de ayuda que transportaba hacia Gaza alimentos, casas prefabricadas, y material médico.

Estos agresivos cooperantes comenzaron a lanzar al barco militar latas de fabada y garbanzos proyectiles.

Viendo su vida en peligro, los soldados no tuvieron más remedio que defenderse y abordar el convoy, provistos de cascos, armaduras y kalashnikovs (es decir, en evidente actitud pacífica), y fueron salvajemente repelidos por los cooperantes en chanclas y camiseta, que emplearon contra ellos las armas que muestran a continuación, imágenes proporcionadas por el gobierno de Israel:




-Tirachinas (para el lanzamiento de garbanzos).
-Palos de sombrilla (alguna de playa, que tienen un pincho en un lado para clavarse en la arena)
-Sillas de plástico
-Canicas: siguiendo tácticas de guerrilla, los entrenados cooperantes las hicieron rodar por la borda para que los soldados resbalaran como en los dibujos animados, ¡el viejo truco!)

Resulta inaudito que puedan navegar impunemente por aguas internacionales peligrosos miembros de ONG's con claro perfil terrorista, por ejemplo, un monseñor de 90 años y varios parlamentarios alemanes, negándose a ser pirateados por inofensivos soldados armados hasta las uñas.

Lamentablemente, este ataque a soldados israelíes ha tenido terribles consecuencias. Por ejemplo, en el video proporcionado por el gobierno israelí, vemos a este soldado gravemente herido en la mejilla izquierda, que probablemente necesitará betadine, tiritas y más de un mes para que se le caiga la costra. La imagen es dura, lo sé:



Entre los daños colaterales, también ha muerto un número indeterminado de cooperantes que aún no ha sido facilitado oficialmente por el gobierno de Israel (contando cadáveres ya se sabe que es fácil perderse), y ha habido numerosos heridos. Este peligroso grupo compuesto de parlamentarios, diplomáticos y miembros de reconocidas ONG's ha sido traslado a Israel (país al que no se dirigían), y bien deportados o encarcelados acusados de "inmigrantes irregulares", aunque bien podrían ser acusados de haber sido abordados en plena noche por una tropa armada en aguas internacionales y no haberse dejado.

En el video proporcionado por Israel, vemos cómo un solícito soldado israelí presta apoyo moral y ayuda a uno de los tripulantes heridos mientras es transportado en camilla: "perdona por disparar a la cara a tu colega y a tí en el bazo", parece decirle en tono solidario. "Tu puta madre", parece querer contestar desde la camilla el desgradecido cooperante, demasiado ocupado intentando contener con su mano una hemorragia en una actitud claramente egoista.

La ONU ha lamentado estas muertes, totalmente accidentales. Y todos desde nuestros corazones deberíamos expresar nuestra solidaridad al gobierno de Israel por este ultraje.

Esperamos que los cascos, armaduras y chalecos antibala de sus valientes soldados se recuperen pronto de los golpes con los palos de las sombrillas y el lanzamiento de sillas de plástico. En cuanto a lo de las canicas, es demasiado horrible para mencionarlo.

lunes, 31 de mayo de 2010

El Pac-Man de Google, un nuevo golpe a la economía internacional


Has jugado cinco minutos? Yo también...

El Pac-Man incorporado como logo de Google ha sido culpado de haberse comido casi cinco millones de horas de trabajo desde que fue puesto en funcionamiento.
Google colgó este primer logo interactivo para celebrar el 30 aniversario del añorado come-cocos amarillo, pero una firma norteamericana dedicada a realizar estudios de eficiencia, RescueTime, ha desatado la alarma al afirmar que el pequeño Pac-Man ha hecho perder el tiempo a muchos empleados, estimando unas 4,819,352 horas de tiempo de trabajo perdidas sólo en Estados Unidos: "Si el empleado medio que ha jugado al Pac-Man cobra 25$ la hora, esto se traduce en unas pérdidas de 120,483,800 dólares."

lunes, 24 de mayo de 2010

Una pinta de Guinness en Dublín

Nuestro barquito viajó a la capital irlandesa para probar el sabor de una Guinness en Dublín.

Puedes verlo en el blog de los barquitos.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Paris mon amour

Puedes ver la visita de uno de nuestros barquitos a la capital francesa en el blog de los barquitos

miércoles, 12 de mayo de 2010

No apto para supersticiosos

Estimados responsables de la publicidad de Google: PERO ESTO QUE EEEEEEES!!!!



... me estoy jiñando! es demasiado inquietante.

martes, 11 de mayo de 2010

Sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana

Ante los respectivos estrenos de los "realities" 'Mujeres ricas' y 'Casadas con Hollywood' en dos cadenas de tv de nuestro país, lo voy a tener muy chungo para no perderme todos los programas que ansío ver. No me veía tan desbordado desde mi tierna pre-adolescencia cuando empezaron a emitir al mismo tiempo Instituto pijo 50617 y Melrose Place ¡Voy a empezar a tener que tirar de vídeo!.

De todos modos y para hacer todavía más instructivos estos documentos en los que determinadas señoras presumen ufanas de sus zapatos, bolsos, joyas, coches de lujo y demás frivolidades que al parecer dan felicidad, sentido y por lo visto interés general a sus vidas (y lo que es peor, que según los directivos de tv deberían darlo también a las vuestras, oh mediocre clase media: he aquí lo que debeis envidiar, he aquí a lo que deberíais aspirar), propondría a los directivos de La sexta y Cuatro, enlazar los mismos con apéndices titulados, por ejemplo, "Mujeres africanas refugiadas con hijos" o "Mujeres vendidas como mercancía" (ya que la cosa va de mujeres), y si no les da tiempo pueden hacer un único documental llamado "Mujeres africanas violadas refugiadas con hijas de 10 años también violadas y vendidas como mercancía"), digo África, aunque podría citar otros continentes, porque aunque la cosa vaya de mujeres vendría muy al pelo mostrar a los hombres y niños que entre guerra y guerra se desloman para extraer el coltán, el oro y los diamantes que tanto les gustan a las del primer programa (y enriquecen a los que las mantienen).

¡como si tuviera yo la culpa de tu "mala suerte"!

Me cuento entre los que perderían totalmente el apetito ante la dureza honesta de la realidad mundial servida así, en crudo, porque hay cosas que aunque se sepa de sobra que ocurren, no es lo mismo verlas, como un accidente de tráfico. En cuanto al éxito del programa, estaría totalmente asegurado: ya se sabe que un accidente de tráfico horroriza pero a la audiencia le resulta imposible apartar la vista.


Foto: especímenes humana-urraca fascinadas por cosa muy cara que brilla / niño en mina de oro


lunes, 3 de mayo de 2010

Mi pontiac no funciona cuando compro un helado de vainilla

Historia de como una reclamación como la del título del post, en principio absurda, sirvió para corregir un error de fabricación de un modelo de vehiculo.



“Esta es la segunda vez que les envío una carta, y no los culpo por no responder. Puedo parecerles un loco, pero lo cierto es que tenemos una tradición en nuestra familia que es tomar helado después de cenar. Repetimos este hábito todas las noches, variando apenas el sabor del helado; y yo soy el encargado de ir a comprarlos. Hace poco me compré un nuevo Pontiac y, desde entonces, la idas a la heladería se han transformado en un problema. Siempre que compro helado de vainilla, cuando me dispongo a regresar a casa, el coche no funciona. Si compro cualquier otro sabor, el coche funciona normalmente. Pensarán que estoy realmente lo y no importa lo tonta que pueda parecer mi reclamación, pero el hecho es que estoy molesto con mi Pontiac modelo 99.”


La carta le hizo tanta gracia al personal de la Pontiac que el presidente de la compañía acabó recibiendo una copia de la reclamación. Él decidió tomársela en serio y mandó a un ingeniero a entrevistarse con el autor de la carta. El empleado y el “demandante” fueron juntos a la heladería en el infeliz Pontiac.

El ingeniero sugirió comprar un helado de sabor vainilla para verificar la reclamación y el coche, en efecto, no funcionó. Un empleado de GM volvió en los días siguientes, a la misma hora, y realizó el mismo trayecto, variando sólo el sabor del helado. Nuevamente, el automóvil sólo funcionaba de regreso cuando el sabor elegido no era vainilla.


El problema acabó volviéndose una obsesión para el ingeniero, que acabó realizando experimentos diarios, anotando todos los detalles posibles. Después de dos semanas llegó al primer gran descubrimiento: cuando se escogía vainilla, al comprador se le servía el helado en menos tiempo porque ese sabor de helado estaba al frente del mostrador. Al examinar el vehículo, el ingeniero hizo un nuevo descubrimiento: como el tiempo de compra era muy reducido en caso de elegirse el sabor de vainilla, en comparación con el tiempo de compra de otros sabores, el motor no llegaba a enfriarse. Así, los vapores del combustible no se disipaban, lo cual impedía que el motor arrancara al instante.

A partir de ese episodio, la Pontiac cambió el sistema de alimentación de combustible e introdujo una modificación en todos sus modelos a partir de la línea 1999.

El autor de la reclamación obtuvo un coche nuevo, además del arreglo del que no funcionaba con el helado de vainilla.

La GM distribuyó un comunicado interno, exigiendo que sus empleados se tomasen en serio hasta la reclamaciones mas extrañas, “porque puede ser que una gran innovación resida detrás de un helado de vainilla”. Decía el comunicado de GM.


Extraído del libro 1001 Anécdotas y hechos extraordinarios” de Benjamin Selwyn- Leí esta historia, que en ningún otro lado se confirma si es verdadera hace tiempo pero acabo de leer su transcripción en este otro blog, el cual merece todos los créditos: Mi vida como un microbio

jueves, 29 de abril de 2010

Entre pañuelos y biquinis

La moza se llama Nawja. Podría llamarse Carmen y asistir a clase con la crucecita de oro que su abuela con todo el cariño le regaló en su primera comunión, también podría llamarse Marta, encontrarse en tratamiento con quimio y asistir a clase con una visera o un pañuelo, podría llamarse Ainara y llevar una pañoleta para que las largas rastas no se le metan delante de la cara en clase, o podría llamarse Estefanía y haber visto en todas las revistas que la última moda es llevar un pañuelo cincuentero a lo Audrey Hepburn o Grace Kelly (porque esta tontería se ha visto hasta en los telediarios). Pero entonces ningún padre ni profesor hubiera hecho ni caso, y no se hubiesen aplicado (ni mucho menos aprobado de urgencia) normativas escolares para impedirles asistir a sus centros educativos de tal guisa.

El problema es que se llama Nawja, y que el pañuelo que le cubre el cabello es una tradición musulmana. Y como todos sabemos, estos moros a la que te descuidas son capaces de obligar a las españolas a llevar burkas. Es a lo que se dedican, además de poner bombas y robar.

Que Nawja haya decidido ella misma llevar la prenda no importa. Es un símbolo de opresión a la mujer, dicen supuestas feministas entendidísimas en el tema (pero que parecen no conocer a mujeres como Benazir Bhutto o Indira Ghandi, que dirigieron sus respectivos países con firmeza, tanta que les costó la vida, queridas feministillas de medio pelo, luciendo pañuelos en la cabeza, símbolo para ellas de su herencia cultural y no de sumisión). Tampoco parece darse cuenta nadie de la contradicción que representa, en supuesta defensa de la libertad de la mujer a que se ponga lo que le dé la gana, el prohibirle que se ponga una prenda determinada.



Si el caso fuera que la niña fuese coaccionada por su familia para llevar esta prenda, esta reacción desproporcionada sería todavía peor: estamos símplemente dando alas a una familia controladora para poder condicionar la educación de su hija, logrando hábilmente que se sienta rechazada culturalmente en los centros educativos, obligándola a elegir entre sus ganas de aprender interactuando con otros chicos y chicas de su edad y la paz familiar, o bien apartándola a algún gueto musulmán. Y esperemos que la normativa no se extienda a bibliotecas públicas, universidades y museos como en Turquía (allí les va muy bien, como las mujeres no pueden entrar ni en bibliotecas, universidades o museos con pañuelo y las familias tradicionales educan o directamente presionan a las mujeres desde niñas a llevar pañuelo, estas mujeres no entran nunca ni en bibliotecas ni en universidades ni en museos, y asunto resuelto).

El 80% de los españoles encuestados prefieren que haya crucifijos en las aulas pero que las niñas musulmanas no asistan a clase cubriéndose el cabello. No podría estar más de acuerdo: el ver a un señor clavado en una cruz tras ser torturado es muy apropiado para niños de 6 años (edad de escolarización obligatoria) en adelante. Supongo que si Jesucristo hubiese vivido en Oklahoma en los años 50 habría que poner en las aulas la imagen de alguien friéndose en la silla eléctrica. Así, cuando los niños preguntan por semejante artilugio de tortura, ya se les puede ir lavando el cerebro desde pequeñitos en los dogmas cristianos. Pero lo de taparse el cabello... eso no, eso lleva demasiadas connotaciones negativas contrarias a una correcta educación.



Entre tanto, como rayo de esperanza, las opiniones de los alumnos del instituto en el que han rechazado por segunda vez a Nawja mediante una normativa de urgencia aprobada por sus sapientísimos profesores y progenitores para librarlos de que venga la mora oscilan entre "una gilipollez" y "lo más cutre que podían hacer"... a ellos les importa muy poco si una compañera va a clase con una cruz de primera comunión, con una muñequera gótica, con un pañuelo musulmán o con una camiseta rastafari. Son bastante más sensatos que sus mayores.

Me pregunto cuántos de estos institutos tendrán entre sus normas de vestimenta el prohibido llevar ropa con lemas racistas. Seguro que no tantos como los que prohiben el pañuelo. Eso sí, al menos Nawja podrá pasearse tranquila por las calles de Barcelona sin que nadie la reprenda (a menos que combine el pañuelo sobre el pelo con un biquini y chanclas).

En fin... que si no es por exceso es por defecto, y que a ver cuando saca el gobierno unas normativas claras de etiqueta sobre cómo nos tenemos que vestir según edades, situaciones y épocas del año, para que a todos nos quede claro.

lunes, 26 de abril de 2010

(microrrelato) Un saludo.

Hoy desde la ventanilla del vagón del tren he visto a un par de hombres en un descampado.
Uno estaba sentado sobre una piedra y miraba a otro que estaba trabajando,estaba cavando.
Estaba cavando dentro de una zanja rectangular de unos 3 metros de largo,1 metro y medio de ancho y poco mas de 1 metro de profundidad.
Al pasar el tren se irguió,levantó el brazo y agitó la mano a modo de saludo.
Espero que fuera un saludo y no una despedida.....